Orientación práctica
Protege identidades, accesos y configuraciones críticas
Cada persona debe utilizar un usuario propio, una contraseña única y doble factor cuando esté disponible. Los accesos compartidos reducen la trazabilidad y dificultan responder con rapidez ante un cambio de personal o una actividad sospechosa.
- Revoca de inmediato los usuarios que ya no necesitan acceso.
- Nunca envíes contraseñas completas por correo o chat.
- Reporta cambios inesperados, intentos fallidos o sesiones desconocidas.


